El emigrante (2015)

Cuando me aproximaba al final de la vida, desde el rellano de la mucha edad ya cumplidos los noventa y nueve años, decidí ir rompiendo escritos sin sentido de mi pasado. Pero se me ocurrió que no todos debían ser destruidos, y así fui salvando algunos de los de andar y ver a los que reuní en El Emigrante para formar el presente libro. Quizá eliminé los más interesantes y dejé los peores, los más tontos y hasta los más absurdos. Voy a complacer a un amigo que desde Tampa me lo pide. Es un hijo de don Vicente Sos Baynat. También se lo he prometido al profesor don José Manuel Fuentes.

Todos los textos de aquellos que hemos tenido la valentía de publicarlos en vez de ir formando un diario, que ocultamos tal vez hasta a nuestra esposa, son como nuestras fotografías. Allí, en nuestros poemas, en nuestros cuentos, en nuestros relatos, está la vida entera, cómo éramos o cómo nosotros la vimos.

Contraportada del libro El emigrante
Contraportada del libro El emigrante

Quizá en el detalle más insignificante es donde se encuentra mejor expuesta la realidad de lo que somos: aquella hija mayor que llevaba los puños cerrados para que no se le escapase el calor; la nieta que tapaba la puerta y me decía: “¡Calle! ¡Calle!”, ya deseosa de libertad; cuando a la salida de la Ermita, no me atrevía a preguntar a mi esposa si rezó por mí, o de la maravilla del insecto colibrí, al que destruí las miles de escamas que eran su esencia.

Porque, ¿no hemos sido todos los de mi generación y de la siguiente, unos verdaderos indianos, que casi no recordamos nuestro origen o no hallamos en él a los nuestros, que también marcharon?

  • Colección: Novela
  • ISBN: 978-84-9115-874-5
  • Formatos: Tapa blanda
  • Tamaños: 15×21
  • Páginas: 326

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2 thoughts on “El emigrante (2015)

  1. Hola , Don Ignacio: Soy Esperanza Sanchez Campoy hija de José Sanchez Hernandez y de Esperanza Campoy Soguez hija de Segundo Campoy Rodriguez y de Francisca Soguez Atienza hija de el tío chico.
    José y Esperanza nacidos los dos en Santo Tomé.
    Soy la segunda de los cinco hijos que han tenido.
    No nací en Santo Tomé porque mis padres, como tantos jóvenes de la época, se fueron a vivir al Poblado de Veracruz, un pueblo de colonización construido a principio de los sesenta.
    Como yo nací el 24 de diciembre de 1959, resultó que fui la primera persona en nacer en éste pueblo. Mis hermanos , medio en broma y yo decíamos; Veracruz 108 casas,y la mitad vacías, ahora no llegan a 10 o 15 las casas ocupadas.Aún así, ser la primera en algo te tiene que hacer «especial».
    A principio de los setenta dejamos el pueblo, pequeño y nunca olvidado, para venir a vivir a Cataluña, una nueva vida en un lugar nuevo, acompañandonos en ésta nueva andadura , mi abuelo Segundo, ya que » mama» Francisca había muerto. Que buenos recuerdos tenemos los nietos de mis abuelos maternos!
    Aquí mis padres trabajaban como lobos, siempre protegiendo nos como sabían, haciendo lo que a ellos les habían enseñado, normas estrictas y lo dura que es la vida. No lo harían tan mal, porque aquí estamos todos, a trompicones, como la vida misma.
    Los años que mi abuelo vivió con nosotros los tenemos en el recuerdo sus únicos nietas. Él cogió con nosotros la parte amable de la vida, era él , quien nos acompañaba al colegio, nos compraba las » galguerias» como decimos por nuestra tierra, nos traía uvas, dulces de pastelería, etc, después de sus incansables paseos por éstas nuevas tierras. Mi madre hacía la faena grande, trabajo de casa, trabajo fuera, comidas, éramos muchos y ella era incandescente.
    Digamos que mi abuelo adornaba un poco la vida. No era fácil para mis padres y tampoco lo sería para mi abuelo, un cambio tan radical, con la edad que ya tenía.
    Nos adaptamos todos va ésta tierra quedándose Veracruz y Santo Tomé en un recuerdo lejano, aunque no olvidado.
    Cuando íbamos de vacaciones, al acercarnos a tierras Jiennenses en la carretera nos revolvía algo dentro en el cuerpo, un «azogue» que no podíamos controlar. Era alegría, supongo por volver a los lugares que ya conocíamos.
    Era la misma sensación , pero más sosegada que sentíamos en el viaje de vuelta. Cuando por la Nacional 340 llegábamos por Tarragona, yo le decía a mi madre; Mama ya huele a mar, y mi madre decía; Llegamos a casa, asentía con la cabeza y una pequeña sonrisa, como siempre la ha tenido, es una persona tan prudente que ahora no distingo si era de alegría o de resignación.
    En casa de mis abuelos en Santo Tomé, recuerdo en la habitación que luego se convertía en mas habitaciones donde mis abuelos tenían enseres, aperos de labranza, y diversos muebles que supongo que no cabían en las estancias destinadas al uso diario, aunque era pequeña, me daba cuenta que aquellos aperos, aquellos muebles guardados, habían conocido tiempos mejores.
    Recuerdo un cuadro con la imagen de un hombre, no muy mayor con el pelo completamente blanco, mi madre decía, es tío Miguel o es el abuelo Miguel, no lo recuerdo, pero he pensado muchas veces en aquel pelo cano, porque yo desde los veinte años, también tengo el pelo canoso, gen que veo forma parte de mi herencia familiar. Al cumplir cincuenta y cinco años dejé de tapar algo que sé que forma parte de mis antepasados.
    Los árboles genealógicos son como las palabras del Señor, se escriben rectas pero con renglones torcidos.
    Quien les iba a decir a nuestra genealogía que ése árbol se regeneraria, se fortalecería y se nutriría con sabía nueva y distinta a lo que como familia conocíamos.
    Mi hijo Andrew Valenzuela Sanchez, con dieciocho años, dos metros de altura, de raza negra, sus genes, diferentes a los nuestros, ya forma aparte de ésta gran familia.
    Cuando tenía cuatro años, le preguntó a mi madre; iaia,tú habías pensado alguna vez que tendrías un nieto negro, como yo ? Mi madre le contestó con naturalidad, como es ella; no Andy, no lo había pensado nunca. Si supiera , Don Ignacio la relación que mi madre tiene con sus nietos.
    He leído alguna de sus obras ,miro su página en internet, y bien que presumo explicando y enseñando a las personas que conozco. Éste señor, es primo de mi madre……..
    Un abrazo y muchísima salud para usted y para su familia.

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