Los lecheros

Por lo general eran ganaderos, mayoritariamente de cabras, y una particularidad, la del servicio a domicilio. Recuerdo a los hermanos Candelas, que vivían en la Plaza de la Cañada. Recorrían las calles con sus cabras y sus medidas, y te las ordeñaban en tu presencia. ¡Vamos, que te podías tomar un vaso calentito!

El Tío Agüido era el que tenía vacas, más allá de la Cañada, ya hombre mayor que gastaba anguarina. Su recuerdo me lleva al sobrino del cura del Molar, que todos le llamaban Orejas, por ser muy alto y tenerlas muy pequeñas: El le decía Mueso. Con el tiempo, al sobrino del cura le cambiaron el mote y fue conocido por el de Verga, un poco lascivo, tras realizar el rasero de dos medias fanegas de trigo y además de un celemín con su miembro. No cabe duda que sería un superdotado.

A los cabreros que llevaban sus ganados a pastar, y que además cuidaban algunas cabras de los vecinos, se les conocía como cabreros de la Vez o del Concejo. Después de la siega podían ir con sus ganados a la rastrojera. Era como un derecho tradicional. El dueño de la cosecha podía recoger las espigas al tiempo de levantar los haces de la cosecha, pero tenía que dejar entrar a los ganados después. No se podía negar.

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